La demencia es una pérdida de la función cerebral lo suficientemente grave como para reducir la capacidad de una persona para realizar las actividades cotidianas. Las demencias comprometen facultades intelectuales de los afectados como el lenguaje, la memoria y la destreza, así como su capacidad emocional y su personalidad. Muchas demencias son progresivas, lo que significa que los síntomas comienzan lentamente y empeoran gradualmente. El deterioro cognitivo leve puede preceder en muchos casos a la demencia. 

 La demencia es causada por el deterioro de las células del cerebro. Este daño interfiere con la capacidad de las células del cerebro para comunicarse entre sí. Cuando las células del cerebro no pueden comunicarse con normalidad, el razonamiento, la conducta y los sentimientos pueden verse afectados.

demencia

 El deterioro cognitivo leve (DCL) es la fase entre el olvido normal debido al envejecimiento y la aparición de la demencia. Las personas con DCL tienen ligeros problemas con el pensamiento y la memoria que no interfieren con las actividades cotidianas. Con frecuencia no se dan cuenta del olvido. No todas las personas con DCL presentan demencia.

Los síntomas del deterioro cognitivo leve incluyen:

  • Dificultad para realizar más de una tarea a la vez.

  • Dificultad para resolver problemas y tomar decisiones.

  • Olvidar hechos o conversaciones recientes.

  • Tardar más tiempo en llevar a cabo actividades mentales más difíciles.

 Su tratamiento en la mayoría de los casos radica en el control de los síntomas y en terapias cognitivas y de conducta, dado que no existe una terapia curativa actualmente ni una prevención bien establecida de la mayoría de los tipos de demencia.