Estas terapias incluyen un amplio número de técnicas cognitivas, conductuales, afectivas y psicomotoras que pretenden prevenir y tratar tanto los síntomas cognitivos como los conductuales y afectivos de la persona con Alzheimer. Estas medidas son muy recomendadas en todos los casos, adaptándolas a cada persona y a su fase de la enfermedad y se deben realizar por personal especializado.

Las principales terapias no farmacológicas son:

  • Estimulación y actividad cognitiva: Aprendizaje o refuerzo de operaciones cognitivas específicas, como la asociación de nombres y caras a través de la elaboración de relaciones semánticas por parte del propio paciente, refuerzo de operaciones cognitivas altamente individualizado, dirigido a mantener o recuperar capacidades funcionales o sociales relevantes para el enfermo. El objetivo de este tipo de terapia es la rehabilitación de las funciones mentales superiores (memoria, orientación, lenguaje, praxis…) para obtener un mejor rendimiento cognitivo y de autonomía personal.

  • Terapia de orientación a la realidad: El objetivo es tratar la alteración de la orientación temporoespacial y de la persona a través de estímulos e informaciones repetidas visuales, escritas, verbales…orientado en relación a quién es la persona con Alzheimer y dónde está.

  • Entrenamiento en actividades de la vida diaria: Práctica guiada mediante la mínima ayuda necesaria, ofrecida de forma gradual (estímulo verbal, visual o físico) de  alguna actividad diaria, con el fin de mantener la mayor autonomía posible en dicha actividad

  • Intervenciones conductuales: Actuaciones basadas en el análisis de los antecedentes y consecuencias de la conducta, para reforzar las conductas adaptadas o que generan placer y a modificar las conductas desadaptadas o que generan sufrimiento

  • Reminiscencia: Elaboración cognitiva y afectiva a partir de acontecimientos o experiencias del pasado remoto (acontecimientos vividos, hechos del pasado, canciones antiguas…).

  • Juegos de mesa: Desde juegos de cartas hasta los clásicos parchís y oca. Estos juegos ayudan a que la persona con Alzheimer mantenga su concentración en una actividad concreta a la vez que se divierten y socializan si juegan en grupo. También puede adaptarse con crucigramas o buscando diferencias entre dibujos.

  • Música: Utilización de la música de forma activa o pasiva, dirigida a estimular capacidades cognitivas, a provocar un refuerzo afectivo y a mejorar el estado físico.

  • Ejercicio físico: Ejecución guiada (mediante indicación verbal o por imitación) de ejercicio aerobio dirigido a mejorar la resistencia, la flexibilidad, el equilibrio y la coordinación.

  • Actividades: Elaboración guiada de actividades adaptadas a las posibilidades del paciente, dando prioridad al refuerzo afectivo.

  • Animales: Utilización de animales de compañía (perros, gatos, etc.) para motivar al paciente y provocar una mejoría global (cognitiva, afectiva y social).

  • Psicoterapia: Aprendizaje de estrategias cognitivo-conductuales para soportar el estrés derivado de la pérdida de capacidades cognitivas.

  • Validación: Combinación de distintas técnicas (reminiscencia, orientación, tacto…) con el fin de empatizar de forma afectiva con el paciente.

  • Estimulación multisensorial: Utilización de estímulos dirigidos a alguno de los sentidos, con el fin de favorecer las operaciones cognitivas o de mejorar la afectividad o la conducta.

  • Masaje y tacto: Grupo de intervenciones que, a través del contacto físico, busca la mejoría afectiva y conductual.

  • Relajación: Intervención física y cognitiva para liberar al paciente de la tensión muscular y de la ansiedad.

  • Acupuntura: Perforación cutánea mediante agujas en los puntos marcados por la tradición china, acompañada del uso de ungüentos tradicionales (moxibustión). Se persigue la mejoría cognitiva y afectiva.

  • Luz: Utilización de luz en distintas frecuencias e intensidades para conseguir una mejor sincronización del ritmo circadiario natural de sueño y vigilia.

  • Estimulación magnética: Utilización de corriente magnética para facilitar funciones cognitivas o la conducta.

  • Estimulación eléctrica: Utilización de corriente eléctrica para facilitar funciones cognitivas, mejorar el sueño o mejorar la conducta.